En Fergo Ingeniería, nos especializamos en el suministro e instalación de puntos de anclaje de alta calidad para garantizar la seguridad y estabilidad de tus proyectos. Ofrecemos soluciones personalizadas en anclajes químicos, mecánicos y estructurales, adaptándonos a las necesidades específicas de cada obra.
Soluciones seguras y duraderas para aplicaciones en materiales como hormigón, mampostería y otros elementos de construcción. Utilizamos resinas epóxidas de alta calidad que garantizan un agarre excepcional.
Anclajes de alta resistencia diseñados para soportar cargas pesadas y condiciones extremas, con la seguridad y fiabilidad que exige cualquier proyecto industrial o de construcción.
Implementamos soluciones de anclaje estructural que cumplen con los más altos estándares de seguridad y fiabilidad, esenciales en grandes proyectos de infraestructura.
Todos los componentes utilizados en nuestros sistemas de anclaje están certificados y cumplen con rigurosos procesos de calidad, asegurando la máxima seguridad y rendimiento en cada instalación. Los materiales incluyen
Alta resistencia y durabilidad para soportar cargas pesadas y condiciones exigentes.
Componentes de calidad que aseguran la estabilidad y fiabilidad del sistema de anclaje.
Resinas epóxidos de la más alta gama, conocidas por su excelente capacidad de adherencia y resistencia a condiciones adversas.
Conectores de anclaje de alta calidad, diseñados para ofrecer un rendimiento excepcional y garantizar la seguridad de las estructuras.
Elementos diseñados para la conexión de adaptadores de anclaje o directamente un equipo de protección contra caídas, deben ser capaces de soportar mínimo 5.000 libras (22,2 kilo newtons — 2.272 kg) por persona conectada o si están diseñados por una persona calificada como parte de un sistema completo de protección personal contra caídas plenamente identificado, deben ser capaces de soportar la fuerza máxima de la caída manteniendo como mínimo un factor de seguridad de dos (2) teniendo en cuenta todas las condiciones normales de uso del anclaje. Máximo se puede conectar dos trabajadores a un mismo mecanismo de anclaje fijo, caso en los cuales deberá poseer el doble de la capacidad exigida certificada.
Los puntos de anclaje deben ser seleccionados o instalados de modo que la persona no se golpee contra el nivel inferior o se golpee con estructuras derivadas del efecto de péndulo.
Cuando un anclaje responde a un diseño de ingeniería, después de instalado, debe ser probado por una persona calificada, a través de una metodología probada por autoridades nacionales o internacionales reconocidas emitiendo un documento donde se certifique la realización de dicha prueba, deberá contar con los planos y memorias de cálculo firmados por una persona calificada que garanticen el cumplimiento de lo establecido en la presente resolución y demás normas nacionales o internacionales aplicables.
Los trabajos en altura conllevan considerables riesgos y los accidentes pueden tener consecuencias graves. Por este motivo se dictan normas y prescripciones para la protección de los trabajadores. La EN 795 es una de estas normas que establece los requisitos hacia los sistemas anticaída personales en el ámbito europeo.
La EN 795 juega un papel importante a la hora de garantizar la seguridad de los trabajadores en la altura, dado que contiene directivas para la construcción, la certificación, el uso y la comprobación de los denominados dispositivos de anclaje.
En consecuencia, la EN 795, al igual que otras normas, es particularmente relevante para los fabricantes de sistemas anticaída. Pero la comprensión de esta norma también es importante, tanto para las empresas como para los trabajadores, para cumplir las prescripciones y crear un entorno laboral seguro.
Puede asegurar que utiliza el equipamiento correcto y sigue las directivas necesarias para garantizar un entorno laboral seguro. Además, el conocimiento de esta norma le puede ayudar a tomar decisiones fundamentadas en la elección y el uso de sistemas anticaída y reducir así, en última instancia, el riesgo de accidentes y lesiones.
La EN 795 es una norma europea que establece los requisitos para el diseño, la instalación, el uso y el mantenimiento de sistemas anticaída. Es válida para todos los equipamientos que se utilizan para la prevención o la absorción de caídas desde la altura.
Un enfoque especial se encuentra en los puntos de anclaje fijos y el equipo de protección individual (EPI), compuesto de una cuerda y un arnés de seguridad. Globalmente, la norma abarca cuatro elementos principales:
Esta parte de la norma establece los criterios de construcción para los EPI, los puntos de anclaje y sus componentes, incluyendo los requisitos de resistencia y otros criterios de rendimiento. Este elemento es importante para los fabricantes de sistemas anticaída.
Este apartado contiene información sobre la instalación correcta y segura de dispositivos de anclaje. También incluye directivas para la verificación de los sistemas de anclaje antes de su uso. En el marco de la seguridad ocupacional, las empresas son responsables de mantener un entorno laboral seguro.
La norma EN 795 contiene instrucciones detalladas para el uso de los sistemas anticaída. Estas comprenden, entre otras, una evaluación de riesgos, así como información sobre el tipo de equipo de protección individual a utilizar e indicaciones de seguridad para los usuarios.
Este apartado de la norma describe los requisitos hacia la inspección y el mantenimiento o la revisión periódica de los sistemas anticaída. También contiene directivas para la detección de síntomas de desgaste o daños e indica cuándo se deberá sustituir un sistema.
Asimismo, la norma EN 795 divide los sistemas anticaída en 5 tipos distintos que se pueden elegir en función del ámbito de aplicación, las necesidades específicas y la capacidad de carga:
Un sistema del tipo A consta de uno o varios puntos de anclaje individuales. Se trata de un dispositivo montado de manera fija en el cual se pueden fijar equipos de protección individual para evitar caídas. Los puntos de anclaje se deben comprobar periódicamente para garantizar su capacidad de carga.
Estos puntos de anclaje están diseñados específicamente para ofrecer puntos de fijación temporales para sistemas anticaída. No están instalados de manera fija y se pueden trasladar de un lugar a otro. Los puntos de anclaje temporales se utilizan con frecuencia en el sector de construcción y de tejados y en el ámbito del mantenimiento.
El tipo C según la norma EN 795 se refiere especialmente a sistemas soportados por cables. Un sistema de línea de vida permite a los trabajadores fijarse en un punto de anclaje móvil a cualquier altura al ejecutar su trabajo. Los sistemas de línea de vida según EN 795 tipo C se utilizan en el sector de la construcción, en la escalada y para rescates. La aplicación horizontal es la que se utiliza con mayor frecuencia.
Los dispositivos de anclaje según EN 795 tipo D son sistemas de raíl. Destacan por su conducción fija y su capacidad de carga especialmente elevada. Los puntos de anclaje guiados, pero móviles, permiten a los trabajadores cambiar su posición según sea necesario. La ventaja de este tipo de sistemas radica en el uso del sistema para varias personas, siempre que esté certificado al efecto. Los ámbitos de aplicación se encuentran en el interior y el exterior, entre otros, en la industria de producción y de transporte.
Los dispositivos de anclaje certificados en la norma EN 795 como tipo E son sistemas anticaída que no están instalados de manera fija y se estabilizan mediante su propio peso. Generalmente, requieren utilizar anclajes para poder garantizar la capacidad de carga necesaria. Estos sistemas se utilizan tanto en el interior como en el exterior. Las redes de seguridad y de protección son posibles versiones.
Si, la aplicación de la EN 795 puede variar en función del entorno laboral. Por ejemplo, en obras o en instalaciones industriales se pueden plantear exigencias distintas hacia los dispositivos de anclaje que en instalaciones eólicas o postes de telecomunicaciones. La norma tiene en cuenta esta variedad y ofrece soluciones para diferentes escenarios.
Sí; la EN 795 es una norma europea, pero también está reconocida internacionalmente y se utiliza en muchos países del mundo como directiva para el diseño y la instalación de sistemas anticaída. No obstante, se deberían observar las regulaciones y los estándares nacionales para asegurar el cumplimiento de los requisitos locales.
La EN 795 se concentra en los sistemas anticaída, mientras la EN 361 establece requisitos específicos hacia los equipos de protección individual anticaídas, tales como los arneses. Mientras la EN 795 se concentra en los sistemas que se utilizan para evitar caídas, la EN 361 asegura que el equipamiento que llevan los trabajadores ofrece la protección necesaria.
Los sistemas anticaída de INNOTECH ofrecen una amplia gama de productos conformes a la norma EN 795 para corresponder a diferentes necesidades. En el buscador de productos puede encontrar el producto adecuado para el ámbito de aplicación concreto.